1.- Introducción
Desde su establecimiento en Brasil y últimamente en Estados Unidos es común que se refieran a las abejas africanizadas cómo invasoras que amenazan a las abejas domésticas, por lo que es necesario su contención y destrucción. A esta estigmatización contribuyen los casos de salud pública que se presentan periódicamente, produciéndose alarmas entre la población e influyendo para que nuestro país no se recupere del colapso ocasionado por la llegada de estas abejas en 1982. Situación que es atribuida principalmente a los enjambres, lo cual no es correcto si se considera el comportamiento de colonias y enjambres de éste híbrido, como también la evolución de su significado en la apicultura actual. Seguramente esta transposición de nombres, tiene su fundamento en los orígenes etimológicos de esta palabra. Soca (2004), señala que: “El verbo latino examinare tenía dos significados: ‘formar nuevos enjambres’ y ‘ser el fiel de la balanza’. El sustantivo examen, de donde provenía examinare, se había formado por el prefijo ex_ ‘fuera’ y agmen ‘conjunto’ y dio lugar en español a enjambre...... En su otra acepción, examen era el fiel de la balanza. Así fue pasando poco a poco a denotar la idea de ‘apreciar el peso’, ‘ponderar’ y, por extensión, ‘investigar, pesquisar, verificar la suficiencia de alguien”. También existe otra acepción que le atribuye su origen al latín vulgar “famen”, que fue cambiando paulatinamente por influencia probablemente vasca, para convertirse “en hambre”, que posteriormente por fonética evolucionó a “enjambre” (DRAE, 2001). Lo cierto es que el racimo de abejas, el pulseo de colmenas y el trabajo para satisfacer la demanda de los productos de la colmena, mantienen a las tres acepciones vigentes. (Aunque su vigencia se encuentra amenazada por el uso indiscriminados de pesticidas, la pérdida de biodiversidad por equipos pesados que barren la flora nativa sin respetar la distancia a los cauces de las fuentes de agua. Y, recientemente por la comunicación oficial en medios televisivos de importar semillas de organismos genéticamente modificados, para ayudar al sector agropecuario). Además el termino enjambre se popularizó cuando se conoció que podían capturarse e incluso multiplicarse artificialmente, realizando un golpeteo o repiqueteo sobre el corcho o colmena, método este que todavía se practica en España. No obstante, a mediados del siglo XIX, se realizaron importantes descubrimientos en la biología de las abejas y se crea la colmena moderna que permitieron el desarrollo de diferentes métodos de multiplicación y técnicas para el control de la enjambrazón. El uso del término enjambre por el de colonia, ha contribuido a estigmatizar a las abejas africanizadas, atribuyéndole ataques e invasiones imprevistas, cuando muchos de los enjambres se establecieron y convirtieron en colonias en el sitio de la agresión. Dado que la desinformación prevalece, el propósito de este trabajo es contribuir con la difusión de conocimientos que señalan diferencias entre lo que es una colonia y un enjambre. Diferencias que contribuirán a des satanizarlas, potenciando su captura y aprovechamiento, como también evitando falsas alarmas.
II. - Colonia y enjambres
Para perpetuarse la colonia se divide en enjambres reproductivos, de poblaciones variables constituidos principalmente por abejas jóvenes, que en abejas africanizadas, pueden tener la capacidad para tornarse en una colonia madura en un período de 48-50 días (Taylor 1977, citado por Pardo, 1979). En africanizadas se han reportado enjambres hasta con 14 reinas, que luego se dividen en poblaciones pequeñas, de no realizarse la división las reinas son muertas después de entrar al nuevo nido (Pardo, 1979). El MIDA (1994), señala que: “Básicamente no existe diferencias de comportamiento entre enjambres europeos y africanizados, ambos son fácilmente manejables y no son agresivos, puesto que ni uno ni otro tiene nido de cría que defender,...” (Fig. 1 y 2). Valega (2008), informa que: “ Entiendase como abejas nodrizas a las obreras mas jóvenes, desde que nacen y durante sus primeros 15 días de vida adulta. ....Son las únicas que producen jalea real y cera, son menos agresivas inclusive en las africanizadas y se las encuentra siempre pegada a los panales con cría”. También existen los enjambres migratorios, que son las colonias que abandonan su colmena con toda su población por condiciones no favorables, como ambiente, hambre, plagas. Estos son los que poseen capacidad de agresión por estar constituidos por abejas de todas las edades.
Fig. 1. Los enjambres reproductivos no son agresivos.
Fig. 2. Enjambres pequeños
podrían sorprender al convertirse en colonias maduras

III.- Accidentes o incuidentes con abejas africanizadas
En cuanto a los ataques a la población atribuidos a los enjambres, se tuvo la oportunidad de conocer algunos de estos, constatando que con excepción de los casos 3 y 7 del Cuadro 1, se trato de enjambres que pudieron pasar inadvertidos, convirtiéndose en colonias en las inmediaciones del área donde se produjeron los accidentes.
Cuadro 1. Algunos accidentes atribuidos a enjambres de abejas africanizadas, Panamá (1986-2011).

Estos accidentes, señalan la baja cultura apícola que nos caracteriza, puesto que los mismos pudieron prevenirse. Cabe señalar, que algunos comentaristas de los medios de comunicación también contribuyen a la estigmatización de la actividad, cuando no solo no utilizan el termino correcto, sino que pluralizan “los enjambres ”. En cuanto al número de enjambres reproductivos y migratorios señalados en el Cuadro 1, la relación es similar al que señalan los apicultores cuando encuentran cajas vacías, pero que con mayor frecuencia se presentan los enjambres reproductivos para poblarlas (OIRSA, 1990). Experiencias de técnicos y productores señalan que colonias y enjambres migratorios, no han mostrado su agresividad sin que previamente se les haya perturbado. Inclusive se palpo en varias ocasiones a enjambres reproductivos con cría de una a dos semanas, como se puede observar en la Fig. 3; como también, dos enjambres migratorios que no mostraron este carácter (aunque hubo ligero aleteo y expansión del racimo).
Fig. 3. Enjambre reproductivo con cría sellada antes del nacimiento de la primera generación de abejas en el nuevo emplazamiento
Se podría afirmar que la falta de agresión de los enjambres reproductivos con o sin cría, es el efecto de varios factores o causales relacionados que motivan esta conducta.
IV. - Causales de falta de agresión de enjambres reproductivos de abejas africanizadas
Existen resultados de investigaciones, experiencias de técnicos y apicultores que señalan diferencias en la constitución de los habitantes de colonias y enjambres que sustentan la falta de agresión en enjambres de abejas africanizadas. Este comportamiento viabiliza su captura en lugares poblados, principalmente por la mayor incidencia de sus migraciones y capturas en estas áreas (Perone, 2009; Tasón, 2009). Entre los factores que inciden en este comportamiento se pueden señalar:
· Edad de la población del enjambre
La población del enjambre esta constituida principalmente por obreras jóvenes, las cuales se caracterizan por no poseer feromonas de alarma y veneno (García, 1999). A la tercera semana de haber emergido de las celdillas, se llena la bolsa veneno. La edad de las abejas es muy importante, ya que a lo largo de su vida varía el grado de desarrollo de sus órganos o glándulas (Quero, 1999).
· Peso de la carga
Antes de la partida del enjambre las obreras llenan sus buches con miel (García, 1999), se ha encontrado que el sobrepeso restringe los movimientos de alargamiento y contracción longitudinal del abdomen para clavar el aguijón (Quero, 1999). Entre las abejas melíferas las africanizadas se caracterizan por cargar un peso ligeramente superior a su peso vivo (OIRSA, 1990).
· Feromona de Nasonov
Se ha determinado que las abejas jóvenes se extravían con facilidad. (Lopez y de Lopez, 1986). Polaino (2008?), señala que: “Sólo las obreras generan la feromona de Nasonov que utilizan para comunicar el descubrimiento de algo que se esté buscando, permitiendo coordinar el movimiento de enjambre, orientar a las pecoreadoras hacia la fuente de alimento o de agua u orientar a las abejas perdidas …y llega a su máxima producción en la fase de abeja pecoreadora y cuando es posible la enjambrazón, sirviendo a las abejas exploradoras para indicar los posibles asentamientos para la nueva colmena”. Es posible que el zumbido que produce el enjambre en su migración pueda relacionarse con el mantenimiento de su unidad y control de la feromona de Nasonov durante el vuelo. Esta interrogante se basa en algunas eliminaciones de enjambres, en que solo un pequeño grupo de abejas se dispersa en un radio de no más de 2m del racimo, mientras que las otras esperaban su eliminación. Situación similar fue reportada en un estacionamiento cuando las abejas no volaban a más de un metro del pavimento y las mismas eran aplastadas por los neumáticos (Mezziga, 2011). En cambio, con un enjambre migratorio, con apenas una hora de anidamiento se observó que tuvo alta capacidad de dispersión y cohesión en un radio de 12m (5: 30pm). ¿Influyo la feromona de Nasonov en este comportamiento?
· Fiebre laboral
Según Sepúlveda (1986), refiriéndose a los enjambres de colonias de origen europeo señala: “Cuando el enjambre entra en su nueva vivienda va poseído de una verdadera fiebre laboral: despliega una actividad extraordinaria, pone en acción todos sus mecanismos funcionales, el potencial energético acumulado se vierte exteriorizándose en la construcción de panales, puesta de la reina, actividad pecoreadora, limpieza de la vivienda, etc.; hasta los 10 o 12 días no se produce la recesión, encauzando su actividad a un ritmo normal.” En africanizadas por existir mayor variabilidad genética y frecuencia de variación en el tamaño de los enjambres este lapso de tiempo pudiera tener un rango mayor.
· Tamaño del enjambre.
Se reporta la constitución de enjambres con reinas vírgenes, que posteriormente pueden dividirse formando enjambres pequeños. La tendencia es que colonias procedentes de enjambres pequeños alcanzan en mayor tiempo su capacidad de defensa que colonias procedentes de enjambres de mayor tamaño.
· Termorregulación
La temperatura en las abejas es similar a la de su ambiente, sólo pueden regularizarla en su nido de cría (Sepúlveda, 1986). Se han detectado recorridos de enjambres de 12 y hasta de 32km a islas oceánica(Nedham et al, 1988, citado por Thimann, 1999). El enjambre al cohesionarse en el racimo regulariza su temperatura corporal.
Además, en el Cuadro 2, se presentan algunas observaciones de técnicos y productores que dan constancia de un periodo de no agresión de estos enjambres, donde es evidente que puede existir un rango superior al observado en abejas de origen europeo. Estas experiencias con caza enjambres y trasiego, fueron realizadas en viviendas de fincas, depósitos y traspatios y no permitieron evaluar un mayor lapso de tiempo por el peligro potencial que representaban en estos lugares. Cabe señalar, que un importante número no anidó en los caza enjambres dispuestos para ese fin, sino en cajones que no estaban preparados para su traslado. No obstante, en algunas comunidades de Veraguas, se observan caza enjambres en los traspatios, por supuesto de viviendas de apicultores.
Cuadro 2. Observaciones sobre el periodo de falta de agresión en enjambres reproductivos de abejas africanizadas, Panamá (1991- 2009)
Es importante señalar que se ha observado que los enjambres reproductivos, al estacionarse a la intemperie, los racimos de abejas poseen una forma de medialuna, mientras que los migratorios poseen una forma de estalactita. Lo cual no significa que enjambres migratorios no puedan formar la media luna en épocas de buena floración, aunque no se tiene esta referencia.
V. Conclusión
1. Existe documentación científica, técnica y experiencias de apicultores que señalan diferencias en la constitución y/o comportamiento de la población de una colonia y un enjambre, que en abejas africanizadas podrían explicar su carencia de agresividad
2. La falta de agresión en los enjambres reproductivos de abejas africanizadas es el efecto de varios factores relacionados que inducen esta conducta.
3. El uso generalizado del término enjambre, como también su pluralización en los ataques de abejas africanizadas ha contribuido erróneamente a su satanización.
4. Es evidente que en los ataques de abejas africanizadas existió la probabilidad de que se trató de enjambres que se convirtieron en colonias en las inmediaciones del sitio de la agresión.
VI.- Recomendaciones
1. La carencia de agresión en los enjambres reproductivos de abejas africanizadas viabiliza su captura en áreas pobladas. Además de prevenir daños a la salud pública y propiedad.
2. Desramar árboles contiguos a las viviendas, de forma de permitir su observación y evitar oquedades en los jardines.
3. Aumentar la cultura apícola con abejas africanizadas entre la población y principalmente en el sector educativo.
4. Revisar periódicamente los caza enjambres, para evitar que el alojamiento de animales insectívoros impidan el retorno de las abejas exploradoras.
5. Seleccionar para apiarios enjambres con poblaciones que cubran por lo menos cinco bastidores o marcos.
6. Que los caza enjambres estén en buenas condiciones para evitar pérdidas de abejas en el traslado.
VII.- Bibliografía
1. Diccionario de la Real Academia Española, DRAE, (2001). Consultado el 5 de junio 2011. Disponible en: www. dechile.net 2001-2009.
2. García, Rocio R. (2004). Desarrollo y reproducción de las abejas. Formación del enjambre. En: Quero, Ana. Las abejas y la apicultura. Universidad de Oviedo, Dpto. Biología de organismos y sistemas. Consultado en marzo 2008. Disponible en: www,fapas.es/proyectos/documentos/abejas_y_apicultura.pdf
3. López M., Mario y Martha G. de López. (1986). Tratado sobre las abejas. Buenos Aires: Editorial Albatros, 466p.
4. Mezziga,Horacio (2011). Un enjambre de abejas estacionó en el parking de un supermercado en Pensylvania. Noticias de ApisNews 44/2011. Disponible en: <
This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it
>
5. Molina P., Adolfo. (1979). La abeja africanizada. Algunos aspectos sobre su origen, biología y manejo. Universidad Nacional Colombia, sede Medellín, 40p
6. Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria. (1990). Abejas africanizadas. Compendio del VIII Curso Regional en Manejo y control de la abeja africanizada. Panamá, 1989. Compilado por Baltazar Gray. Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad de Panamá, 90p
7. Panamá. Ministerio de Desarrollo Agropecuario. (1994) Guía del Apicultor. 40p.
8. Perone, Oscar. Manejo: La pesca de enjambres. Consultado en octubre 2009. Disponible en: oscarperone.blogspot.com
9. Polaino, Carlos. (2008?). Manual práctico del apicultor. Madrid: Cultural, 509p.
10. Quero, Ana.. (2004). Actividades sociales de las abejas. En su: Las abejas y la apicultura. Universidad de Oviedo, Dpto. de Biología de Organismos y Sistemas. Consultado en marzo 2008. Disponible en: www,fapas.es/proyectos/documentos/abejas_y_apicultura.pdf
11. Saco, Ricardo. La fascinante historia de las palabras. Consultado en mayo 2011. Disponible en: www.elcastellano.org/palabra.php?id=1638
12. Sepúlveda, Juan Manuel. (1986). Apicultura. Barcelona: Aedos,. 418p.
13. Tasón, Lucas. (2009, mayo) Enjambres de abejas africanizadas: ¿asesinas o mal manejo?. Ecos del Agro Año XIX, Nº 156, p.61
14. Thimann, Rafael. (1999). Retrospectiva de 25 años de la abeja africanizada en Venezuela.. Consultado en 2010. Disponible en: www.avpa.ula.ve/.docuPDFs/.../P265_Retrosp25aAbejAfricanizadaVzla.pdf
15. Valega, Orlando. (2008). Haciendo nuestros núcleos. En: Noticias Apicolas. Consultado en 11 de junio 2011. Disponible en: www.noticiasapicolas.com.
This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

