Existe un conocimiento y preocupación por toda la sociedad apícola debido a la muerte de las abejas y la problemática para la alimentación del mundo que genera su desaparición, teniendo en cuenta que aproximadamente el 75 % de la alimentos del mundo proviene de cultivos polinizados por las abejas. El equipo de investigación liderado por el Doctor Mariano Higues Pascual del Centro Apícola de Castilla-La Mancha de Marchamalo (Guadalajara) consiguió ser los primeros en el mundo en conocer la causa de la elevada mortandad de abejas en Europa lo cual se debe a la presencia del parásito "Nosema ceranae" en las colmenas, un microsporido (parásito unicilelular) de la abeja asiática, 'Apis ceranae', que ha colonizado a la 'Apis mellifera". Los productores apícolas habían detectado en los últimos años lo que se había dado en llamar "síndrome de despoblamiento de las colmenas", caracterizado por la progresiva disminución del número de abejas de una colonia sin causa aparente.
Nuestra intención en este estudio desarrollado por nuestro equipo de profesionales interdisciplinarios, no es aportar ninguna teoría nueva ni sumarnos a dicha polémica, simplemente demostrar que hay casos concretos, como este que llevamos adelante, en los que individuos muertos en distintas comunidades de abejas tienen una alta concentración de pesticidas. Ni siquiera nuestra intención es demostrar la relación directa entre muerte de abeja y pesticidas en estos casos, como es el estudio realizado por el centro de investigación de intoxicaciones de abejas del Instituto Julius Kühn (JKI) anteriormente, denominado Biologische Bundesanstalt en Alemania , que concluyó afirmando que "de manera inequívoca, en las abejas estudiadas, la muerte se debió a una intoxicación debido al contacto con el producto fitosanitario clotianidina presente en las semillas de maíz" relacionando la muerte de las abejas con algunas de las sustancias empleadas en la elaboración de productos fitosanitarios. Según dicho estudio, de 30 muestras sometidas a una prueba biológica en el centro de investigación de intoxicaciones de abejas, se comprobó que 29 habían muerto por contacto con clotianidina, sustancia activa del “Poncho”, un insecticida empleado con frecuencia en la semilla del maíz y del girasol.
En nuestro estudio de 10 muestras de abejorro común (Bombus terrestris) de individuos muertos sometidas a una prueba de determinación de pesticidas, se comprobó que las 10 tenían altas concentraciones de pesticidas, y todas con más de un pesticida.
En la tabla I se muestras pesticidas y concentraciones encontradas.
Por tanto, podemos concluir que la muerte de los abejorros puede ser debida a la presencia de Cipermetrinas, Imidacloprid y Piridaben, este último en una concentración media de 34,34 mg/Kg.
Podemos resumir el estudio en algunas consideraciones finales:
1) No sabemos el efecto combinado de tantos pesticidas, aunque si, conocemos el efecto de un pesticida aislado reflejado en su LD50. Por lo que, podemos pensar que el efecto de las sustancias claramente tóxicas se puede agravar.
2) No sabemos los efectos de otras sustancias que han podido acompañar a estas moléculas en las formulaciones de los plaguicidas aplicados (coadjugantes, mojantes,…).
3) Puede ser un caso único y puede indicar un caso de mala práctica en el manejo del producto, y no por ello, se debe criminalizar su uso, sino su abuso.
4) Es importante para el mundo de la apicultura vigilar los niveles de pesticidas en sus colmenas.

